Mundo ficciónIniciar sesiónEn mi recorrido hacia la recepción percibo la mirada de algunas personas que me ven con sorpresa y desconcierto, y pese a su vestimenta informal algo me dice que son hombres de La Bratvá; de seguro la primera vez que entré aquí también los había, pero nunca me percaté de ellos o simplemente los tomé como personas arrogantes que tal vez estaban juzgándome, ahora entiendo que solo estaban cuidando a su dueño.
Salgo a la calle y le doy las llaves al encargado. Espero pacientemente en la







