Capítulo 161; Un mafioso... ¿triste?
Iker, llegaba a casa, después de un largo déa de trabajo, para su fortuna, sus negocios marchaban muy bien, los legales y los no legales también, así que llegó decidido a pasar un buen rato con Miranda, salir a un bonito restaurante para luego volver a casa y hacer el amor hasta que sus cuerpos gritaran de agotamientos y al fin, exhaustos, cayeran en la profunda entrega del más placentero sueño.
—Bienvenido a casa, señor.
—Muchas gracias, Ágatha. ¿Dónde está la señora?
—En su récamara, se reti