Capítulo 160; Herederos, Di Luca.
—¡Tus hijos!—lo miró con desprecio—resulta que solo son tus hijos cuando te conviene, de lo contrario solo son tus gemelos bastardos.
—No digas estupideces, hoy no es buen día para tentar a tu suerte. Además, esta vez es diferente, también les conviene a ellos, Alessia.
—Dudo que puedas hacer algo a favor de Dante y Donato. Eso no tiene sentido, ni te preocupan, ni sientes el mínimo afecto por ellos.
—Aún así, llevan mi sangre. He traído los documentos de reconocimiento de paternidad y un do