Mundo ficciónIniciar sesión—Entonces la niña de la casa tiene coche propio. Ella se gira para ver a Lester subiendo las escaleras de la entrada del edificio.
—¡Buenos días, señor Lester! ¿Qué lo trae por aquí? No recuerdo a mi padre decir que lo visitara con mucha frecuencia, de hecho hasta pensé que casi ni se pasaba por aquí. Responde dándose la vuelta para entrar en la empresa.
—Bueno, no debes culparme por querer sa







