Mundo ficciónIniciar sesiónElla sabía que debía moverse, salir corriendo o mejor aún empujarlo… pero sus malditas pernas no estaban obedeciéndola. Simplemente se quedó allí, permitiendo que Lester se acercara a ella tanto que sus rostros ya estaban solo a un pequeño suspiro de un beso.
Este aspiro profundamente llenándose del aroma de Casiopea… cerro los ojos un momento para luego volverlos abrir.
—Definitivamente me gustas&hellip







