CAPÍTULO 34
PUNTO DE VISTA DE FREYA
El guardia de seguridad de la recepción levanta la vista cuando entro de golpe. Me reconoce, lo sé. Simplemente asiente y me deja pasar sin hacer preguntas. Probablemente ya lo haya visto antes. Probablemente haya visto a otros idiotas huir de Adrian y volver arrastrándose.
El viaje en ascensor se hace eterno. Me veo reflejada en las puertas pulidas y me estremezco. Mi pelo es un desastre total. Tengo la cara tan pálida que parezco un fantasma. Tengo los ojos