CAPÍTULO 40
PUNTO DE VISTA DE FREYA
La luz del sol entra a raudales por las ventanas cuando me despierto. Cálida. Luminosa. Tranquila.
Adrian sigue dormido a mi lado. Su brazo rodea mi cintura. Su rostro está relajado como nunca antes lo había visto. Sin tensión. Sin arrugas de preocupación. Simplemente en paz.
Así se ve más joven. Menos dominante. Más simplemente Adrian.
Lo observo durante unos minutos. Grabo en mi memoria el momento. La seguridad que siento ahora. La normalidad que todo parec