CAPÍTULO 36
PUNTO DE VISTA DE FREYA
La ducha me ayuda a despejar la mente. Más o menos.
Me quedo bajo el chorro de agua caliente, esforzándome por no pensar en lo que acaba de pasar en la cama de Adrian. En sus manos sobre mí. En los sonidos que emití. En la facilidad con la que me destrozó.
Mi cuerpo aún se siente sensible. Vivo. Cada terminación nerviosa vibra.
Me lavo rápidamente y me visto con ropa de la habitación de invitados. Unos vaqueros y un jersey suave. Ropa normal que me hace senti