Mundo ficciónIniciar sesiónEn un universo donde los dioses y los ángeles juegan un papel crucial en el destino de la creación, Helel Ben Shahar, el ángel más amado por los padres de la creación, se enamora perdidamente de Hera, la diosa desterrada de la ciudad de cristal. Juntos, desafían las leyes divinas y desatan una rebelión para reclamar el trono que le pertenece a Hera. Sin embargo, su amor prohibido les cuesta caro: tras una feroz batalla, son condenados por el supremo Ismalkahama a reencarnar en la Tierra, donde sus identidades y poderes son borrados. Hera, ahora conocida como Daniels, vive en la miseria, mientras que Helel, rebautizado como Lucifer, disfruta de una vida de lujos. A pesar de sus destinos separados, el Dios del destino orquesta un reencuentro que despierta recuerdos olvidados y pasiones antiguas. Juntos, deberán enfrentarse a su pasado y a un dios solitario que reina en la ciudad de cristal, en una lucha por recuperar su amor y su lugar en el cosmos. ¿Podrán Lucifer y Daniels romper las cadenas de su condena y reclamar lo que les pertenece?
Leer másSe encontraron en el clímax de su unión divina y mortal, el mundo parecía desaparecer a su alrededor. Entre jadeos, susurros, gemidos, las palabras fluían desde lo más profundo de sus almas.Lucifer con la voz cargada de emociones que penetraban lo más profundo del cuerpo y divinidad de Daniels. Le susurraba a media voz. —En este momento siento que somos algo más que humanos. Es como si fuéramos luz, estrellas, algo que no puede romperse.Daniels sintiendo las emociones profundas dentro de su cuerpo, sintiendo el deseo de su amante una vez más, le mencionó a punto de explotar el universo en un gemido. Susurrándole contra sus labios. —¡Es porque lo somos! Somos eternos, amor mío. ¡Incluso! ¿Cuándo este cuerpo no sea más que polvo? Esta conexión continuara viva. Porque, ¡Somos Dioses!Lucifer le hizo a Daniels prometerle una cosa más, le hizo que le jurara un deseo más, como el de amarse por la eternidad. —Prométeme que, ¿pase lo que pase? Nos encontraremos una y otra vez.Daniels con v
Daniels y Lucifer se retiraron del risco para dirigirse hacia la mansión, esa misma noche la celebración se llevó a cabo como Lucifer lo había planeado. ¡A pesar de los incidentes, confusiones y batallas espirituales! Todo parecía llegar a una resolución favorable.Banfield se encontraba satisfecho por todo lo que ahora estaba sucediendo, su alegría era inmensa y sabía que con todo lo conseguido, su señor Samael le recompensaría infinitamente.Samael claramente se encontraba en la mansión de Lucifer, juntamente con todos los príncipes infernales, llamando a Banfield a la parte más recóndita de la mansión. —¡Has cumplido con todo lo que se te fue encomendado! No podríamos estar más satisfechos con tu trabajo. Ciertamente nuestro señor Lucifer aún no ha recuperado sus memorias y pareciera que aún sigue atrapado en esa maldición, pero, ¡nuestra madre está de vuelta! Por lo que ella se encargara del resto. Así que cada uno de los príncipes del infierno te otorga las nueve llaves del infie
Lucifer estaba asimilando las palabras de Daniels, un hombre culto y conocedor de todas las culturas del mundo terrenal. Lucifer aun con incredulidad en sus palabras no dejó de mencionar. —¡Me Ha quedado claro lo que acabas de mencionar Daniels! Quizás sobrepasaré los límites, podría mencionar que, ¡incluso podría llegarme a inventar que todo lo que existe a nuestro alrededor ha sido solo el capricho de un creador! El verdadero objetivo de mi anterior declaración es por el hecho que he llegado a preguntarme. ¿Sera posible que esa divinidad suprema está en contra de este amor? ¿Cómo es posible que un ser creador que dice amar a su propia creación esté en contra del amor de dos personas? Me preocupa en el sentido de amarte toda una vida y no tener la oportunidad de estar a tu lado por siempre.Daniels en verdad deseaba que Lucifer captara de manera espiritual todo lo mencionado, pero parecía que Lucifer no lograba recuperar sus memorias de esa manera.De momento Daniels le permitió a Lu
Daniels se prometió que no iba a permitir que Lucifer desde ahora en adelante se alejará de su vida, estaba tratando la manera de insistir en observarse constantemente a los ojos, con la ilusión de provocar que el espíritu interior de Lucifer logrará despertar por completo sus memorias y romper la maldición.A pesar que Lucifer se encontraba propenso a despertar, a pesar que Lucifer estaba en esa situación en la cual su espíritu había logrado encontrarse con su divinidad, ¡aún estaba lejos de su verdadera realidad! Ciertamente no era un Dios de nacimiento, como en este caso sí lo era Daniels. Por ese motivo para Daniels fue más fácil que llegará a recuperar primeramente sus memorias y posteriormente su divinidad en su cuerpo mortal.En el caso de Lucifer aún debía traspasar esa barrera del lado espiritual a lo mortal y lograr con su energía celestial e infernal, como la que Daniels había conseguido. Para Lucifer era el paso a dar, para Lucifer no le era imposible, porque ya lo había l
Último capítulo