Ariana sentía el cuerpo dolorido. Tenía los labios resecos y un dolor intenso en la nuca y la cadera. Fue al hospital con una profunda vergüenza, como si las personas a su alrededor pudieran adivinar lo que acababa de suceder. En el pecho sentía una opresión y detestaba cuando algún recuerdo de aquel momento en brazos de ese hombre se introducía en su mente.
Ariana siguió el protocolo tal como se lo indicaron. El médico le mencionó que faltaban ciertos documentos y que era esencial que los busc