Mundo ficciónIniciar sesiónNathan
Cerré los ojos cuando sentí la quemazón fuerte en la herida una vez que Derek empezó a limpiarme para evitar infecciones. Tuve ganas de golpearlo, pero él no tenía la culpa de esto. Solo me ayudaba. Respiré profundo para aliviar el dolor. Cuando Derek terminó de limpiarme, prosiguió a vendarme el brazo.
—¿Mejor?
—Duele mucho todavía.
—Llévat







