Dani
Llegué al departamento con una maraña de pensamientos en la cabeza. Eran un bucle interminable de miedos, preocupaciones, e incluso emoción, felicidad y algo de encanto. La situación se me iba un poco de las manos. Mucho tiempo esperé un día como este, un día en el que al fin podría ver a Nathan, pero los meses pasaron y consigo se llevaron mis esperanzas de volvernos a ver. Hasta el día de hoy.
Todavía no podía creerlo. Había vuelto a ver a Nathan, el único hombre que me hizo sentir tan e