Dani
—Querer y amar son dos cosas muy diferentes, Dani —fue lo que me dijo. Y yo bien lo sabía, no hacía falta que lo aclarara. Nadie más que yo lo sabía y lo entendía.
Estar en esta situación era jodidamente difícil.
—No pretendo ponerte presión —se disculpó cuando notó mi expresión incómoda—. Perdón.
—Necesito tiempo para pensar.
—¿Qué necesitas pensar?
—Qué quiero para mí.
—¿Te refieres que quieres tiempo para pensar en si te quedas con él o empiezas algo conmigo?
—Sí, no es así de fácil irm