ADELAIDA:
Siento como Raizel deja la cama, pero aún así continúo durmiendo abrazando una almohada que este me puso.
Tiempo más tarde siento como deja un beso en mi frente y me susurra.
—Nos vemos para el almuerzo, tengo mucho trabajo en el despacho.
—Mmm.
Es lo único que sale de mi garganta y continúo durmiendo profundamente.
Abro los ojos de golpe y frunzo el ceño al escuchar como tocan la puerta de mi habitación.
—¿Quién es?
Pregunto con poco tacto ¿A quién se le ocurre despertar a una mujer