ADELAIDA;
Luego de que el emperador se marchara para hacer cosas que poco me importa, camino con dirección al patio de entrenamiento.
Cuándo me voy acercando escucho los sonidos de espada y algunas que otras fuertes voces.
—Mmm, al parecer me voy a entretener aquí.
Pienso feliz y emocionada.
Llego a un gran patio de entrenamiento y me quedo con la boca abierta al ver tantos hombre guapos juntos, con buenos músculos y pectorales que me dejan anonadada.
—Mmm, vaya…
Murmuro tomando asiento debajo