ADELAIDA:
Abro los ojos y lo primero que hago es vertir todo lo que comí anoche en un cubo, mientras un dolor insoportable en mi estómago me hace hasta tener mareos.
—Señorita Adelaida… ¿Se encuentra bien?
La voz de Lili me llama, pero mi cuerpo tiembla mientras de mi boca sale esa cosa asquerosa.
Al terminar, la pobre Lili se encarga de limpiar todo y yo me dirijo a dar un baño para refrescarme y quitarme este malestar.
—Señorita, usted está muy pálida… Mejor llamaré al médico de la famili