CAPÍTULO 49. ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO AQUÍ?
Amber arrugó el ceño y luego se puso de pie, acercándose hacia aquella joven. Su verdosa mirada la recorrió de arriba hacia abajo, inspeccionandola con detenimiento.
—Estoy segura que eres una mujer que desde muy joven trabajas, y anhelas llegar lejos —refirió reconociendo esa chispa de luz en su mirada, muy parecida a la de ella—, pero te estás equivocando al creer que a través de un hombre lo lograras.
—¿Cómo se atreve? —Perla indagó con molestia.
—¿Qué es lo que esperabas que te dijera, des