CAPÍTULO 50. ¿ESTÁS SEGURO?
—¿Estás bien? —Jack preguntó sin soltarla.
—Sí, estoy bien —respondió sintiendo que su torso aún subía y bajaba agitado, Jack tenía la habilidad de despertar en ella fuertes emociones, tantas que ninguno supo que los dos habían experimentado el mismo fuego serpenteado sobre sus cuerpos—. Aún no respondes a mi preguntas, ¿qué haces aquí?, nadie me anunció que habías llegado.
Esbozó una sonrisa triunfante.
—No sabía que necesitaba ser anunciado —respondió con su gruesa voz, y enseguida la ayudó a