Demetrius tuvo un mal presentimiento, se levantó enseguida, Marina lo siguió con la mirada.
—Debo ir al baño, no me tardó amor, cuida a las niñas.
Marina asintió, pero se extrañó de su actitud.
Sin embargo, la misa continuaba, sin detenerse, todos estaban felices, emocionados por tal evento.
Demian observaba la ceremonia, desde un rincón a unos metros, peor miraba directamente a los novios, solo que ellos no podían verlo, él estaba de un lado.
Sentía la rabia apoderarse de su ser, por un mo