Victoria bajó del auto con la niña en sus brazos, corrieron hasta la sala de emergencias.
Pronto una enfermera los llevó a una habitación con la pequeña. Vieron la herida.
—Vamos a suturar, pero, aplicaremos anestesia para que a la bebé no le duela.
Trajeron la inyección y la pequeña Iris lloró, se asustó, Victoria la calmó.
—Solo será un pequeño piquete de abeja, cariño, pasará, mírame, estoy aquí.
—¡Mami…!
Cuando la enfermera puso la inyección, Iris no la sintió, pero lloró cuando vio qu