Russell estaba en la sala de espera, cuando vio llegar a Demetrius.
—¿Qué ha pasado? ¿Cómo está la bebé? —exclamó Demetrius
—Iris está bien, se abrió un poquito la ceja, pero nada de gravedad, incluso las tomografías que le hicieron salieron bien.
—¡Menos mal! ¿Cómo pasó?
—Ah, ya sabes, juego de niños, fui descuidado.
—Calma, a mí me ha pasado con mis gemelas, incluso estando con ellas, es que los niños tienen mucha energía, uno nunca sabe que puede pasar.
Cuando Victoria apareció, llevaba