—No voy a rendirme. He conocido a muchos hombres, pero Giovanni es el único que me ha hecho sentir algo —dijo Araceli, mientras miraba al ascensor.
Justo en ese momento, Giovanni salió caminando, firme, acompañado por Maxence.
Desde lejos, Araceli no pudo evitar quedarse embobada mirando la seriedad y elegancia de Giovanni. Su corazón latía tan rápido que sentía que se le iba a salir por la boca.
Colgó rápido con un apresurado "Ya te llamo luego", se levantó y caminó a toda prisa hacia Giovanni.