Clarissa dejó el ramo sobre la mesa y se le salió una sonrisa del alma. Había algo especialmente tierno en esos labios.
Aunque había olvidado que era San Valentín, eso no significaba que no le importara. Ver a otras personas recibir regalos sí le causaba algo de envidia, aunque no era el tipo de mujer que haría una escena por eso frente a Giovanni.
Lo que no esperaba era que aquel hombre, siempre tan serio y frío, hiciera algo tan romántico.
Respondió la llamada con una voz visiblemente más suav