Silvia y Derek nunca habían criado a Giovanni. Y justamente por eso, no sentían nada hacia él.
Si les importaba Giovanni, no era por amor. Lo que les preocupaba era que él era el heredero de la familia Santoro. No querían que el heredero se casara con una cualquiera.
Lo único que les importaba era el título de heredero.
Silvia estaba a punto de responder, pero Giovanni la miró fijamente.
—Señora Zamora, usted y mi padre no tienen derecho a oponerse a esta decisión. Desde el momento en que entreg