—Señor Santoro, si tiene algo que decir, dígalo de frente —habló Tatiana, sin ganas ya de pelear. Aunque al principio se había imaginado seduciéndolo, ahora entendía que se había pasado muchísimo.
—¿Quién te pasó el plano? —preguntó Giovanni con una mirada de pocos amigos.
Tatiana se agarró el cabello. Esa pregunta solo podía significar una cosa: Giovanni estaba decidido a limpiar el nombre de Clarissa.
Qué suerte tenía esa mujer…
Pero no tenía salida. Si se quedaba callada, Inversiones Globo Va