Roman paseaba de un lado a otro en la habitación, sabía que algo andaba mal con su esposo, y no solo era la irritante presencia de su hermano, no, el príncipe últimamente rehuía su contacto, todas las mañanas fingía estar dormido hasta que el se iba de la cama y sus conversaciones al llegar la noche se han vuelto monosilábicas.
Amy abrió la puerta de la habitación, dió un pequeño salto al encontrarse de frente con el alfa.
-¿todo está bien?
-Creo que esa es mi pregunta
-¿Qué?
Roman se pasó la m