La noche llegó con rapidez, Amy no había querido salir de la habitación luego de su encuentro con su hermano pero una vez que anunciaron la cena bajo para comer con sus invitadas.
Su esposo le sonrió al verlo entrar y se levantó para acomodarle la silla, una vez que el príncipe se sentó el alfa le dio un dulce beso en la mejilla y tomó su puesto en la cabeza de la mesa, al lado de él se encontraban las dos lobas de la manada del norte y en los asientos frente a él estaba su hermano junto a Kay.