8. EL PRECIO DEL PERDÓN
UNA NOCHE CON EL MAFIOSO
Las manos de Dae-Hyun recorren mi cuerpo con desenfreno, de una forma que me hace sentir poseída. Nunca nadie me había tocado de esa manera. Nuestras respiraciones se agitan, el jadeo que escapa de mis labios lo anima a tocarme con más posesividad.
Se deshace de mi blusa, dejando mi pecho al descubierto. Antes me habría sonrojado, tal vez lo hubiese alejado, pero ahora todo lo que quiero es ser suya. Estar bajo su cuerpo y temblar mientras se encuentra entre mis piernas