13. EL PRECIO DEL PERDÓN
LA ÚLTIMA DUDA
El trayecto se siente eterno, aunque apenas habrán pasado unos veinte minutos. Cada kilómetro que nos alejamos de la ciudad, mi mente se vuelve más caótica. Las palabras de Dae-Hyun resuenan en mi cabeza: “No te distraigas. La compasión es una debilidad”. Pero algo en mi interior no puede callar esa voz. La imagen de Elena, tan vulnerable, mezclada con las palabras de su hijo, sigue rondándome.
A pesar de todo, intento no pensar en ello. Debo concentrarme en lo que sigue. Me obli