14. EL PRECIO DEL PERDÓN
CAMBIO DE PARECER
Cuando me acerco a la puerta de la habitación donde tengo a Elena, escucho pasos detrás de mí. Mi corazón se acelera al instante, esperando que sea Dae-Hyun. Pero cuando me giro, mi estómago se hunde. Ahí está Tae-Young, con su expresión seria y autoritaria, como si fuera el dueño absoluto de la situación. Me detengo en seco con la mano aún apoyada en el pomo de la puerta.
—¿Qué haces aquí? —le pregunto con voz fría, aunque mi interior se agita. Este era mi plan, mi momento. ¿