Mundo ficciónIniciar sesiónMarie Johnson
Atravesamos el aeropuerto para ir hasta donde nos espera su chófer para llevarnos a casa. No hemos hablado desde anoche que me pegó. Es un imbécil y yo una idiota. Hasta aquí toda ésta mierda, desde que llegue a casa voy a trabajar para pagarle su dinero y no tener ningún compromiso con él.
Es un idiota, un maldito idiota. Se cree mi dueño por el simple hecho de hacerme suya y prestarme un dinero.







