Amber Whyte.
Hael dejó escapar un suspiro de frustración.
Se pasó la mano por la cara lentamente, como si intentara controlar su paciencia.
—¡Cálmate, por Dios!
Apretó la mandíbula y se pellizcó el puente de la nariz.
—Piénsalo bien. ¿Qué te pasa con el asesinato? ¡Joder!
Exhaló con calma y clavó la mirada en los fríos ojos de Elion.
—Te está volviendo a entrar. Últimamente empiezas a disfrutarlo. En el campamento, noté el brillo de placer en tus ojos cada vez que masacrabas a esos espías. Cont