**Capítulo 9**
Elion Moore.
Mi cuerpo protestaba con cada paso que daba.
Cada zancada se sentía como un castigo. Como una tortura.
Cuanto más me alejaba, más pesadas se volvían mis piernas.
Por la Diosa, quería volver a su habitación, a sus brazos, a su calor.
Pero seguí avanzando, aunque cada paso fuera como caminar sobre fragmentos de vidrio.
En cuanto llegué a mi habitación, cerré la puerta de un portazo tan fuerte que las bisagras temblaron.
Mi respiración salía entrecortada. Agitada. Furio