**Capítulo 10**
Amber Whyte.
Lloré hasta quedarme dormida con tanta fuerza que desperté con una migraña.
Joder, cómo duele.
El frío rechazo.
La humillación.
Me ofrecí descaradamente para que me follara, me puse en bandeja de oro, empapada y lista, y aun así me descartó como si fuera basura. Como una perra sin valor.
El pecho me ardía de dolor mientras el recuerdo de él saliendo por la puerta regresaba a mi mente, atormentándome, burlándose de mí.
Aun así, mantuve la esperanza viva.
Horas despué