Amber Whyte.
Salté del cuerpo de Elion de un salto y agarré una sábana cercana para envolverme.
Mi corazón se aceleró con cada golpe en la puerta.
El miedo que me invadió era intenso; me paralizaba.
Mi cuerpo temblaba bajo la sábana mientras Elion se dirigía con paso firme hacia la puerta. Yo dudaba si esconderme o no, pues los golpes se volvían cada vez más impacientes y agresivos.
Mi respiración era agitada. Rápida. Inquieta.
Sentí que el corazón se me salía del pecho en el instante en que el