El día transcurría con normalidad en la oficina, al menos dentro de lo que cabía en su nueva realidad. Ethan, atrapado en el cuerpo de Madison, intentaba llevar su vida como si nada fuera extraño, aunque cada movimiento le recordaba que nada era como antes.
Mientras revisaba algunos documentos en su oficina, el teléfono vibró en el bolsillo de su chaqueta. Al sacarlo y ver el nombre en la pantalla, frunció el ceño. Maximiliano.
Respiró hondo antes de contestar, asegurándose de sonar lo más natu