Ethan permaneció en la sala de descanso, inmóvil, mientras las palabras de Madison resonaban en su mente. Jamás había visto tanta furia en alguien, y mucho menos dirigida hacia él. Se pasó las manos por el rostro, sintiendo una mezcla de culpa y frustración.
Mientras tanto, Madison, en el cuerpo de Ethan caminaba rápidamente hacia su oficina, tratando de contener las lágrimas. No podía permitirse llorar allí, no frente a los demás. Cerró la puerta de un portazo y se dejó caer en su silla, respi