«Sylvie va caminando por el pasillo distraída con el teléfono y de pronto colisiona con el cuerpo fuerte de Ilhan, quien la toma por la cintura para que no caiga.
—¿Estás bien, preciosa? —Sylvie frunce el ceño y le pregunta confundida.
—¿Preciosa? ¿Por qué me dices así?
—Así es como le digo a mi esposa, ¿no? —él baja sus labios para unirlos con los de ella en un beso que se vuelve exigente enseguida.
En un solo movimiento, Sylvie queda atrapada entre la pared y el cuerpo de Ilhan, quien lleva s