Esa revelación de Ilhan deja a Sylvie por completo sorprendida.
No era secreto que Ilhan era un mujeriego tremendo, más allá de los escándalos, Sylvie estuvo clara siempre con la vida sexual activa de su esposo y ella no se iba a oponer en que siguiera igual. Pero saber que no continuó y en parte por ella, por su acuerdo, la hace sentir de cierta manera halagada.
Cuando logra reponerse, ella solo sonríe.
—Supongo que en algún momento querrás… no te detengas, sé que antes de casarte conmigo tení