—Iré a descansar, fue un viaje muy largo. Además, ustedes tienen mucho que hablar, ¿no es así?
No tuve el valor suficiente para mirar a mi hijo directamente a los ojos. Me era imposible alejarme de Seth y de su envolvente aroma. Sigue oliendo igual de bien a como mi mente lo recuerda. Había olvidado por completo que me sentía protegida entre sus fuertes y cálidos brazos.
—Descansa, hijo —su corazón latía tan rápido que, a pesar de las lágrimas, me sacó una sonrisa su nerviosismo.
—Sé sincera co