Viola
Desperté rodeada de oscuridad, un poco desconcertada, el cuerpo cansado y una sonrisa que no podía borrar de mis labios. La habitación estaba oscura por completo y no había rastro alguno de Seth. ¿A dónde se marchó? ¿Qué hora es?
Me estiré en la cama y me sorprendí al ver lo tarde que ya era. Carajo, ¿cuánto he dormido? Bueno, no era para menos luego de todo lo que hicimos en la noche hasta que el sol salió y nos vio brillar bajo su poder mientras nuestros cuerpos no podían dejar de hacer