No hay nada mejor que estar junto a la persona que amas, despertar con una sonrisa en los labios al sentir su calor envolver tu alma y tu cuerpo, tener la seguridad de que solo la muerte los va a separar y sentir esa ganas de vivir al máximo y sin miedo. Dormir en los brazos de mi Viola y despertar aferrado a su cuerpo como si fuera un soplo de vida que necesito con urgencia no se puede comparar con nada en este mundo.
Esperarla por tanto tiempo valió la pena. Aunque los errores nos marcaron y