Calista
Esa noche no bajé a cenar, lo hice en la soledad de mi habitación, estuve viendo la tv por un momento y después lo apagué acomodándome para dormir, sintiendo ese vacío que provocaba su ausencia. Me desperté a media noche y él aún no llegaba, ni siquiera un mensaje mandó para comunicarme que no llegaría. Dejé de lado el móvil y traté de seguir durmiendo.
Fue hasta en la madrugada que escuché la puerta ser abierta y momentos después acomodarse a mi lado. No me moví ni tampoco di indicios