Inmerso en la oscuridad de ese templo de mala vida, el grito desgarrador y rebosante de furia de la muerte se volvió un eco que atacó cada pared del lugar y desapareció en la eternidad con el paso de los segundos.
Trate de dar otro paso para adentrarme al templo, mi mirada perdida en ese hombre no me permite darme cuenta de las plantas secas a mi alrededor, las víctimas de la furia de la muerte por su encierro destinado a la eternidad.
Me detuve cuando un movimiento violento por parte del hombr