Mundo ficciónIniciar sesión—No me gusta esa criada —la voz de Alice era clara, directa y sobre todo muy fuerte—. ¿Te diste cuenta como nos miraba?
—Alice, la chica ni siquiera te miró —Pierre Dupont, el padre de la chica, hacía su mejor esfuerzo en ignorar el berrinche de Alice mientras organizaba algunos papeles en la habitación que los anfitriones le habían habilitado—. Deja de perder el tiempo con quejas sin fundamente y ve a







