El trabajo finalmente había comenzado y Lion lo supo en el momento en que la primera figura por fin entró a aquel almacén seguido por seis enormes sujetos a quienes tanto el lord como Andrew reconocieron como los guardaespaldas de Marco. El jefe de estos traía consigo un sombrero que se mostraba completamente empapado debido a la lluvia. Era él. Definitivamente era Marco, el centro de todo ese trabajo.
—Lord Lion Di Mort —habló por fin con voz rasposa, incluso sin dar la cara mientras se sacudí