Tras consumir el cigarrillo pensaba en qué hacer con Mario. De pronto recordó a Emma y lo preocupada que podría estar.
—Llama a Emma —dijo a su vehículo mientras conducía. Tras unos pitidos, Emma contestó.
—¿Simon, cómo te ha ido? —preguntó Emma, con tono preocupado.
—Bien, pero no estaba Mario en la consulta. Debo ir a otra dirección, creo que es la de su amante, así que te comparto mi ubicación en tiempo real.
—Está bien, cuídate por favor —Emma hablaba bajito, para no incomodar a Laura.
—¿Est