Julian:
Miraba todo con cautela, no quería cometer un error y perder el dinero, necesitaba hacer esto por mi cuenta o bueno, por nuestra propia cuenta.
—¿Crees que este buena? —me preguntó Jamie.
—No lo sé, tienes que verla bien, no vaya a ser un desperdicio después.
—Yo digo que si está buena, o sea, se ve buena —la miraba— ¿Crees que sea deliciosa?
—Pues se mira muy bien —también la miré— jugosa y apetitosa, dan ganas de comersela aquí mismo —sonreí.
—No podemos y lo sabes —me miró de reojo.