Yo siempre digo la verdad.
Hardin Holloway
Tres días, testigos, llamadas y una cantidad infinita de dinero para mis afortunados abogados. Todo para que toda esta mierda no termine en los medios. Todavía estaba haciendo un doble juego, tratando de mantener a mi esposa lejos de las preocupaciones, mientras me preocupaba por los dos. Claro que eso no era un secreto malo. No estaba tratando de ocultar algún error mío. En este caso, todo giraba en torno a la salud de mi mujer y mi hijo dentro de ella.
Miré hacia adelante, sen