Voy a esforzarme para no intentar seducirte.
Hardin Holloway
Ver a Livy allí, frente a mí, tan preocupada, no servía para nada más que un recordatorio doloroso. Estaría lidiando con la carga de cuidar a una mujer que yo destruí, mientras veía a la mujer que amaba ser reparada por otro hombre.
Ni siquiera conseguía mirarla por mucho tiempo. Sentía una intensa angustia dentro de mí, y que no se pasaba, no importaba lo que hiciera.
– ¿Señor Holloway?
– Hardin... – La corregí. Odiaba ese apellido, y odiaba aún más el día en que él me adoptó e